Sin duda la cirugía para bajar de peso no es la opción más barata e implica algunos riesgos, pero los gastos asociados con el tratamiento de las enfermedades relacionadas con la obesidad crónica, incluyendo diabetes, hipertensión arterial, apnea del sueño, dolor de articulación, medicamentos, etc., son mucho más altos. Ademas según estadísticas, se dice que el costo del procedimiento se paga por si solo en el transcurso de un año, condiderando el gran ahorro del paciente en alimentos. En relación a los riesgos, que sólo duran las semanas después de la cirugía y no para toda la vida como el riesgo de accidente cerebrovascular, ataque al corazón, muerte súbita, desarrollo de cáncer a casue de la obesidad, etc. Además, la calidad de vida después de la cirugía de obesidad no tiene comparación; de hecho, muchos pacientes lamentan no haberse hecho este tratamiento años antes.